Marcas: ¿Puede Zara ser una empresa de moda y una de transporte?

El grupo textil ha perdido una batalla contra unos ciudadanos de Tanzania que pretenden utilizar la marca de la cadena de moda para una firma de transporte en Europa, pero Inditex todavía tiene armas legales.

Un bar y una peluquería pueden compartir nombre sin problema, e incluso marcas conocidas pueden pertenecer a productos y compañías diferentes. Magno es un ejemplo, ya que es el nombre de un famoso jabón y, al mismo tiempo, de un brandy. Sin embargo, ¿sería posible ver a una empresa de transportes compartir su identidad con Zara, la cadena de moda más famosa del grupo Inditex?

El Tribunal General de la Unión Europea ha desestimado el recurso presentado por la compañía fundada por Amancio Ortega para evitar perder el control de su marca en segmenos de negocio donde la tenía registrada pero que no son su actividad principal.

Además de para moda, Inditex había registrado Zara para varios productos y servicios, como el transporte. Sin embargo, en 2011, Zainab Ansell y Roger Ansell, dos empresarios de Tanzania, solicitaron a la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI) la caducidad de Zara para servicios de transporte, reparto de productos, embalaje, restauración y alojamiento temporal, entre otros.

En 2013, la agencia europea encargada del registro de marcas falló a su favor, al considerar que Inditex no había hecho uso de su marca en estos segmenos durante, al menos, cinco años, tal y como establece la normativa. De hecho, la legislación comunitaria se basa, precisamente, en el principio de especialidad, es decir, que se pueda utilizar un mismo nombre para categorías o negocios diferentes.

Oposición

Aunque Inditex se opuso a esta decisión, el año pasado, la OAMI ratificó su decisión, por lo que el conflicto llegó hasta el Tribunal General Europeo, que ha dado la razón a este organismo, al considerar que el grupo textil no ha presentado pruebas suficientes de que esté utilizando la marca Zara para esas categorías.

Cuando una empresa no utiliza una marca, cualquier otra puede solicitarla, siempre y cuando la persona o compañía que lo pida tenga un interés legítimo, como, por ejemplo, que ya posea una marca con un nombre similar. Es el caso de los Ansell, que tienen una empresa turística que se llama Zara. Su objetivo ahora es introducir una flota de vehículos de transporte en Europa, e incluso utilizarla en el negocio de hostelería.

Sin embargo, y aunque han ganado una batalla, la guerra todavía no ha terminado. En el momento en el que utilicen la marca Zara, Inditex podrá iniciar un nuevo proceso, esta vez amparándose bajo la normativa que plantea excepciones cuando se trata de una marca renombrada, es decir, lo suficientemente famosa como para ser conocida por el público general y, en el caso de la firma de moda, con notoriedad en todo el mundo. En estos casos, la norma establece un mecanismo especial de protección que se amplía a los productos o servicios más allá de su actividad principal, para que nadie pueda aprovecharse de su reputación.

Aun así, tendrá que ser un juez quien decida si considera o no a Zara como una marca renombrada, aunque el hecho de figurar como una de las cien marcas mejor valoradas del mundo por diferentes agentes, como Forbes, juega a su favor.

 

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