Los beneficios en el Impuesto sobre Sociedades por donación a entidades incluidas en la Ley 49/2002.

Imagen de Jaime Fdez.-Mijares Andrade

Bien sabido es por todos que el año que está terminando ha sido, casi con toda seguridad, uno de los cursos con mayores reformas en el plano fiscal. El hecho de que la materia fiscal sea una de las pocas en las que los estados tienen plena capacidad al margen de la Unión Europea -a medias, pues la directiva  de IVA establece una serie de requisitos para que los estados tengan  una legislación armonizada para  este impuesto- influye, y mucho, a la hora de tomar las decisiones que afectan directamente al contribuyente, tanto persona física como Jurídica.

La reforma fiscal, realmente, ha comprendido reformas en el plano legislativo por afectar a los tres grandes impuestos: IRPF, IS e IVA. Un  buen conocimiento de la norma proporciona mayor libertad a la hora de desenvolvernos en el tráfico de la vida diaria, más concretamente en el plano fiscal. Así, si hablamos de las donaciones a entidades sin ánimo de lucro, conviene tener claro que estos donativos no son deducibles en el Impuesto sobre Sociedades.

No obstante, una donación a entidad sin ánimo de lucro puede dar lugar a deducciones fiscales en cuota del Impuesto sobre Sociedades siempre que la entidad receptora de la donación pudiere y hubiera optado por el régimen especial de la Ley 49/2002 del Régimen de las Entidades sin Ánimo de Lucro e Incentivos Fiscales al mecenazgo. Visto esto, el artículo 17 de la ley 49/2002 establece el derecho a practicar deducción por donativos o aportaciones irrevocables que se hagan en favor de entidades beneficiarias del mecenazgo; sean donativos  dinerarios o de derechos.

Se ha de tener en cuenta lo establecido en la Resolución 1975/2013 de 5 de febrero  de 2015 del  TEAC. Esta resolución dispone que para que a la entidad sin ánimo de lucro tribute con arreglo al régimen especial contemplado en la ley 49/2002 es imprescindible que opte por el mismo, correspondiéndole en caso contrario el régimen de las entidades parcialmente exentas contenido en la Ley  del Impuesto sobre Sociedades.

Tomando en consideración lo establecido por dicha resolución, la nueva norma deja a un lado la posibilidad de interpretar la nueva normativa extendiendo la exención a entidades parcialmente exentas. Pues dicha exención no alcanzaría las actividades económicas aún si estuvieren comprendidas en los fines sociales. Por tanto, esas actividades económicas no están exentas aunque estuvieran incluidas en los fines sociales. Por tanto, es necesario tomar la precaución de cerciorarse de que la empresa beneficiaria de la donación o aportación haya optado u opte por el régimen especial que se establece en la ley 49/2002.

Pasando a tratar la base de la donación, ésta sería:

· Donativos dinerarios: el importe

· Donativos o donaciones de bienes o derechos: el valor contable en el momento de transmisión o en su defecto el valor conforme a las normas del Impuesto de Patrimonio.

La base de deducción no excederá del 10% de la base imponible del período impositivo. Las cantidades que excedan de este límite se podrán aplicar en los períodos impositivos que concluyan en los diez años inmediatos sucesivos. En lo concerniente a la cuantía de la deducción, ésta será del 35 % de la base de la deducción (con el límite del 10% de la base imponible). Por tanto, si donamos, a una entidad comprendida en el régimen de la Ley 49/2002, una cantidad de 5000 € tendremos derecho a practicar una deducción de 1750 € en cuota íntegra del Impuesto sobre Sociedades, según establece el artículo 20 de la mencionada ley. El mismo porcentaje aplicaremos al valor contable en caso de que la donación sea una aportación de un bien o derecho y en su defecto su valor en el Impuesto sobre Patrimonio.

En síntesis, tomando  en consideración lo  explicado -más concretamente el título II y el Artículo 16 de la mencionada ley-, la donación a entidades sin ánimo de lucro incluidas en la ley 49/2002 supone una razonable a la vez que atractiva opción para minorar la carga tributaria en el Impuesto sobre Sociedades. Contribuyen, además, estas donaciones a dar una buena imagen de la empresa ya que, mediante la donación, se comprometen con los valores y fines de organizaciones tanto benéficas como deportivas sin ánimo de lucro.