Branding desde la cuna

Imagen de Jose Lineros

Sabemos hoy en día de la importancia de la marca como elemento diferenciador en el mercado. El poder de la marca es definitorio en el desarrollo profesional de una persona física o en el conjunto de valores que una empresa desea transmitir a través de su identidad visual.

Pues bien, este anglicismo que se nos hace cada vez más cotidiano, branding, ha venido para quedarse y lo hace quebrando albores con la creación léxica del nombre de esa marca concreta -naming-. En Asturias nos nació recientemente la primera bebé española con “ marca personal”, sus padres decidieron poner el nombre de su retoño a través de una empresa especializada en naming para así partir desde la cuna con una herramienta de marketing eficaz en un futuro próximo que la diferencie en el mercado. EIRE, es el nombre elegido; ÁLVAREZ ARES, sus apellidos; aliteración de sonidos y procedencia celta de su terruño en su significado: Irlanda. Sonar suena agradable, esperemos que la nombrada también esté de acuerdo en lo venidero con su “marca” registrada.

El nombre de la marca le ofrecerá características que puedan distinguirla en procesos de selección, la gente ya no consume productos sino marcas, pero no olvidemos lo esencial: dotar de contenido esos valores humanos y profesionales tan necesitados en nuestra sociedad.